
La víctima de abuso se encuentra confundida en qué creer o qué hacer.
El abusador, manipula a la criatura psicológicamente de modo tal que la víctima del abuso pierda dimensión de lo que está bien y de lo que está mal… le hacen creer que ellos (víctimas) son los que provocan esa situación. La víctima del abuso cree (porque se lo hace entender su abusador) que es su culpa por usar tal o cual ropa, o ser provocativa/o… o estar coqueteando con él. El manejo no solo físico, sinó psicológico que es ejercido sobre la personita abusada, logra ese tipo de confusión en el abusado. Las víctimas se sienten culpables, vulnerables, y solos… hasta el punto de poner la culpa de su abuso en si mismos.
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